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LABAÑOU – VILCABAMBA
Labañou Solidaria El hermanamiento entre dos pueblos
Estando como estamos, a años luz de los niveles de consumo de otros países europeos,
sigue siendo necesario un esfuerzo de sensibilización en nuestra sociedad para el
acercamiento y conocimiento de estos circuitos alternativos de producción y consumo.
El Valle de San Miguel
El Valle de San Miguel, se encuentra al norte del distrito de Vilcabamba. Una carretera
de tierra, con obras permanentes y en pésimo estado de 135 km. y cinco horas en coche,
une la capital provincial de Quillabamba con Quiteni.
Desde Quiteni se accede al valle de San Miguel, otros 30 km. para llegar a Yuveni
(poco más de una hora), el centro poblado más importante del valle de San Miguel. El
valle de San Miguel pertenece a lo que se conoce como ceja de selva. A una altitud que
asciende entre los 800 y los 1.500 metros, la selva cubre valles y agrestes montañas.
En este valle viven cerca de 3.500 personas y se encuentran muy alejados del centro
institucional y político de Vilcabamba. La economía del valle de San Miguel está
sustentada por el cultivo de café y de cacao.
Objetivos
- En A Coruña:
1. Una aproximación y análisis previo acerca de la situación del Comercio
Justo
2. Contribuir a la sensibilización por el Comercio Justo y el Consumo
responsable.
- En Vilcabamba:
3. Análisis de situación y establecimiento de contactos en el Valle de San
Miguel.
4. Definición de la estrategia y papel de mediación de Labañou Solidaria
para la promoción del Comercio Justo en el valle de San Miguel
Actividades realizadas
Acción 1.- Análisis de la situación del Comercio Justo en el debate
internacional y nuestro papel en el valle de San Miguel
Surgió entonces un interesante debate en nuestra organización acerca de si nuestra
aproximación al Comercio Justo debía realizarse de acuerdo a los criterios que exigen las
certificadoras internacionales, siendo el sello FLO (Fairtrade Labelling Organization) el
más representativo y extendido, o si por el contrario debíamos dirigir nuestros esfuerzos
al impulso del movimiento de CJ basado en los sellos participativos, un debate que excede
a los propósitos de este libro por lo que no será recogido aquí.
Por encima de cualquier discusión sobre los beneficios de uno u otro modelo o su
vocación continuista o transformadora de los modelos de producción y consumo tuvimos
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