Page 193 - Texto digitan en Castellano
P. 193
LABAÑOU – VILCABAMBA
Labañou Solidaria El hermanamiento entre dos pueblos
fortalecer las organizaciones, mejorar la economía familiar y dar acceso a un desarrollo
equitativo. Decidimos colaborar en esa línea de desarrollo económico y de
autosuficiencia de las mujeres.
El I Congreso de mujeres
Se hicieron dos Congresos de mujeres, uno en el 2004 y el segundo en el 2005
El I Congreso de Mujeres que se celebró en Vilcabamba en el año 2006fue otra de las
actividades organizadas para el empoderamiento femenino. Se reunieron por primera vez
casi 300 mujeres durante todo un día en un campo de futbol, bajo una carpa. Fue una
jornada festiva. Hicieron bailes folklóricos, representaciones de psicodrama organizadas
por las alfabetizadoras con sus alumnas. Labañou Solidaria invitó a líderes indígenas para
que explicaran lo que significaba la toma de decisiones y cambios de relación dentro de
la familia y sobre todo que era posible hacerlo.
Vinieron conferenciantes que trabajaban en Quillabamba, la capital de la provincia,
con familias que habían sufrido maltrato. Expusieron problemas por zonas geográficas,
los que nos permitió conocer estadísticas de familias afectadas. Intervinieron también
equipos que atendían mujeres maltratadas e impartieron nociones sobre derechos,
recursos y pasos a dar en situaciones de violencia de género o abandono, así como las
consecuencias en la salud de las mujeres, para los hijos e hijas, para la economía...
Exigieron a los poderes públicos un compromiso con los problemas específicos que
afectaban a las mujeres y las familias y demostraron el abandono institucional que éstas
sufrían.
Hicimos presión para instaurar en Vilcabamba una oficina de defensa de la mujer y de
la familia que ofreciese asesoría legal y empezamos a hablar de la necesidad de abrir una
casa de acogida a nivel provincial, una idea que ya apoyaban las instituciones y ONGDs
que trabajaban en el terreno de ayuda a la mujer en la capital, Quillabamba.
Fue importantísimo todo lo que ellas experimentaron y aprendieron a lo largo de
aquella jornada inédita. Aquel congreso tuvo otro cometido, quizá menos explícito, pero
igual o más importante: las mujeres descubrieron que generaban interés social. Podían ser
las protagonistas de algo. Nunca lo habían sido. Eran hasta entonces invisibles,
inexistentes en la esfera pública.
Pero de repente, allí estaban en aquel congreso ocupando un espacio público.
Descubrieron que eran lo suficientemente importantes para que les cedieran un espacio
de encuentro y colaborara con el avituallamiento y presentación de la jornada. Ellas solo
iban a ser receptoras, no tenían que estar trabajando. Había mujeres quechuas subidas al
estrado, líderes del evento. Y el mensaje estaba dirigido, por primera vez y
exclusivamente, a cada una de ellas.
Instructivo fue también el hecho de que los varones no pudiesen entrar. Nunca había
ocurrido. Hasta entonces eran siempre ellas las que esperaban a los hombres fuera de los
locales, y además tenían la responsabilidad de cuidarlos. Los hombres borrachos solían
Página 187 de 231

